KISELEVA vs MOYA
La
VIII edición del festival Bali se celebró en Benidorm
entre los días 27 de noviembre y 8 de diciembre de 2009 y nuevamente han salido
suspicacias sobre si tal o cual jugador es un infiltrado (entendemos por infiltrado
aquel jugador que engaña a los organizadores para poder jugar un torneo que no
le corresponde ya que su Elo es superior al permitido).
Este
año no iba a ser menos y la persona acusada ha sido la jugadora norteamericana Svetlana Kiseleva, una jugadora
sin Elo que realizó 8’5 puntos de los 10 posibles cediendo solo unas tablas y
perdiendo una partida porque su teléfono móvil emitió un sonido cuando la
jugadora estadounidense tenía una posición totalmente ganadora.
La
organización del festival decidió, una vez finalizado el evento, descalificarla
por considerar que tenía sospechas suficientemente fundadas para ello. Que yo
sepa, la organización, no ha realizado ninguna declaración oficial sobre el
tema pero sí uno de sus árbitros, el AI Eduardo López, quien en la web zona de ajedrez
ha publicado las razones que les llevó a ello. Os transcribo aquí sus
comentarios.
Estas líneas
tan solo son para contar estrictamente lo acontecido en el caso de la jugadora Kisileva, y en lo que por supuesto yo haya intervenido.
Como en
todos los torneos Bali sub
2000, nos llegan diferentes denuncias por parte sobre todo de los jugadores que
participan en el torneo, aunque no las únicas. En el caso que nos ocupa muy pronto
empezaron a llegarnos, (aunque anteriormente la organización ya había hecho
indagaciones sobre su caso), como además había hecho de otros muchos que
pudieran albergar algún indicio de sospecha.
Las sospechas
aumentaron entre los aficionados dada su posición en la clasificación y lo
extraño de su proceder, por lo que era nuestra obligación proceder a otro
estudio más meticuloso. El equipo arbitral decidió pedirle la documentación
para asegurarnos de su identidad, cosa que me toco a mí personalmente en la
quinta ronda. Puesto que esta jugadora llegaba a todas las rondas muy justa de
tiempo no se le pudo pedir antes de comenzar la ronda, pero aún a pesar de su
denuncia, todo fue muy correcto. Yo mismo di el comienzo de la ronda e
inmediatamente dejé el micro y llegué hasta su mesa de manera privada y muy
correctamente le dije “excuse me, Passport please”. Ella lo sacó del bolso y me lo entregó. Le indiqué
que iba a contrastarlo, por lo que fui a la sala de árbitros y lo mostré al
otro árbitro principal del torneo y de inmediato volví a la sala de juego a
devolvérselo y diciéndole tan solo “thank you”. La jugadora continuó su partida que además finalizo
ganando nuevamente. En su denuncia miente, “diciendo que no sabía quién era
yo”. Iba perfectamente identificado y además fui yo quién estuve explicando los
pormenores de la ronda y dando comienzo a la misma. Nosotros volvimos a
realizar numerosas averiguaciones acerca de su posible ELO como jugadora con
otro posible nombre, pero todo resulto infructuoso y no conseguimos encontrar
indicios de fraude por este lado. Lo que hicimos saber a los numerosos
denunciantes que diariamente nos llegaban para pedirnos explicaciones.
A partir de
ese momento, la jugadora Kisileva empieza a crear lo
que a mi modo de ver es una cortina de humo, contraatacando contra la
organización. En primer lugar denuncia el acto de pedirla la documentación ya
que decía que la había desequilibrado en su partida. Sin embargo la actuación
arbitral a partir de ese momento es el contrario, todos los esfuerzos son para
proteger su intimidad como jugadora y que no fuera molestada en el transcurso
de su partida; además exige a la organización una explicación por escrito, lo
que se hace de forma inmediata.
Las nuevas
denuncias de los aficionados apuntan hacía que la jugadora juega con algún tipo
de ayuda del exterior mediante algún sistema de comunicación. Estas denuncias
nos llevan a la ronda 8ª. En la misma queríamos asegurarnos de la veracidad de
las denuncias vertidas antes de que fuera demasiado tarde, pero una nueva
sorpresa nos deparaba esta jugadora. Antes de concluir su partida suena su
móvil y una nueva cortina de humo se ciñe sobre ella. Después de decretar la
pérdida de su partida por parte del grupo arbitral, ella vuelve a contraatacar
pidiendo por carta que se revoque la decisión arbitral otorgándole cuanto menos tablas alegando que el sonido provenía de una
alarma, ya que diariamente tenía que tomar un medicamento. Creo que vuelve a
mentir, ya que en días precedentes no suena esa alarma.
El equipo
arbitral y de organización, ya casi sin tiempo de reaccionar, decide elevar la
protesta al comité de competición para que dictamine sobre la denuncia y
pedirle a la jugadora antes del comienzo de la ronda que nos muestre su pelo
por ver si esconde algún dispositivo a fin de acallar de una vez por todas las
denuncias vertidas sobre ella. El comité de competición reunido de emergencia
dictamina mantener la decisión arbitral respondiendo por escrito a la jugadora Kisileva.
Como siempre
la jugadora llega con la hora justa al comienzo de la ronda. Cortésmente se le
pide acompañarnos a la sala de árbitros; allí se le entrega la carta del comité
de competición y se le dice la resolución. A continuación yo mismo le explico
que con el fin de acallar todas las denuncias vertidas sobre ella,
necesitaríamos que mostrara su pelo a una mujer (componente del comité de
competición. Insisto, tan solo le pido que le muestre su pelo, (no su bolso ni
demás cosas que se han publicado). A la petición ella contesto “no, no, no, no!”, huyendo despavorida como alma que lleva el diablo y
sentándose en su partida sin atender a ninguna explicación. Como ya pasaban
cinco minutos del comienzo de la ronda, rápidamente se decidió dejar que jugara
su partida, pero al finalizar la misma debería acceder a la petición. De no ser
así deberíamos eliminarla del torneo.
Finalmente una
persona de la organización escribió una carta en Ruso,
para que no pudiera alegar ningún fallo en la interpretación de la misma. En
ella tan solo insistíamos en nuestra pretensión de que mostrara el pelo de
forma privada a alguna mujer de la organización y por supuesto antes de salir
de la sala de juego y que caso de no hacerlo la organización se vería obligada
a eliminarla del torneo. La jugadora después de leer la carta hizo caso omiso a
la petición desapareciendo de la sala de juego. Su aptitud no deja lugar a
ningún tipo de duda, y fuerza a tomar la decisión de todos
conocida.
Por supuesto
antes de tomar todas estas decisiones se ha consultado a diferentes estamentos
jurídicos, incluso a Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Estado, confirmando
todos ellos nuestra actuación.
Como podéis
comprobar nuestra decisión se basa en hechos consumados, no en especulaciones
ni supuestos y siempre tratando de aclarar los denuncias de los propios
jugadores del torneo.
Espero que
esta explicación os aclare vuestras dudas sobre el tema.
IA Eduardo
López
Según parece, la mencionada, Svetlana
Kiseleva envió varios e-mail a la web
zona de ajedrez para defender su
inocencia y, a partir de ese momento, Vanessa Román, webmaster de zona de ajedrez inició una
investigación sobre los hechos que podéis leer en el artículo titulado Caso
Kiseleva… el desenlace?
Yo
no voy a entrar aquí en si Svetlana Kiseleva es inocente o culpable ya que no es mi cometido,
tampoco voy a entrar en las acusaciones que realiza a distintas personas, pero
si me ha molestado, que esta señora, base su defensa en ACUSARME A MÍ DE TENER AYUDA EXTERNA en la partida que nos enfrentó
en la cuarta ronda y a eso si le voy a contestar.
Kiseleva ha dicho sobre nuestra partida:
“Al día siguiente, disputé en la
cuarta ronda una de las partidas más difíciles del torneo. (Kiseleva,
S. – Moya Albadalejo, J.) Mi adversario jugaba
increíblemente bien (prácticamente coincidían todas sus jugadas con las de un
conocido módulo de ajedrez). Como hablaba constantemente con sus amigos yo
sospechaba que le estarían comentando como debía jugar. Por fin, en un final de
dama y torre, cometió un pequeño y a la vez curioso error: hizo la jugada que
recomienda el módulo de ajedrez en un primer momento (24...Te8), aunque luego,
pensando con más profundidad, la acaba descartando. Si en cambio hubiera hecho
otra jugada, la partida hubiera acabado en tablas.”
Sra. Kiseleva; muchas gracias por decirme que jugué increíblemente
bien (siempre es agradable recibir piropos) pero me gustaría que me explique
como es posible hablar continuamente con mis amigos si en esa ronda nos tocó
jugar en el sitio más inaccesible de la sala de juego y todo el mundo conoce
mis problemas de movilidad (a lo mejor hablaba por telepatía). De hecho en esa
ronda solo me levanté en una ocasión para ir al aseo. Por otro lado si fuera
cierto que me decían las jugadas ¿Porqué estoy perdido
en 25 jugadas? Me parece que “mis amigos chivatos” no me quieren bien. Te
felicito sinceramente por tener una partida igualada, tras 24 jugadas, en la
partida Kiseleva vs módulo
de análisis, Benidorm (4) 2009 eso demuestra tu gran calidad como jugadora.
Más tarde lo afirma más
brevemente pero más claramente.
En la ronda 4, sospecho realmente
que mi adversario tenía ayuda exterior, ya que he comprobado las jugadas con un
módulo y siempre realiza la primera del módulo. Curioso que su error (24…Te8)
sea también durante mucho tiempo la primera opción del módulo.
Por si acaso
no ha quedado claro lo repite luego en inglés:
Round 4
Kiseleva Svetlana - Moya, JA
A very difficult game. My opponent was always played the first move in Fritz 10, knew theory, etc. 15...f6! is a very difficult move to do. His first mistake is 24...Te8? but is curious that Fritz 10 suggest this move before. If he would played 24...h6! position is equal and would be a draw.
También me ha
llamado la atención el siguiente comentario que realiza:
En cuanto a quien soy, ¿Alguien se
ha planteado porqué mi nombre y apellidos son rusos y mi nacionalidad
americana? En USA las mujeres adoptan el apellido del marido, ¿Se han
preguntado por qué no en mi caso? ¿No han pensado que puedo ser Svetlana de nombre, y haberme cambiado el apellido? Y si
así fuera, no es mi problema. Es problema en todo caso de la FIDE y de la
organización comprobar mi identidad. Pero al no encontrar nada con mi nombre y
apellidos actuales, prefirieron empezar a decir que hacía trampas.
¿Por qué no
nos dices tu apellido de soltera y así podemos
consultar a la FIDE? Y si, si es problema tuyo acreditar tu identidad.
Bueno, os dejo que os saquéis vuestras
propias conclusiones. Yo, como he dicho antes, no entro en si es culpable o
inocente, pero, desde luego, que no espere mi afecto como persona.
José Antonio Moya