CÓDIGO DE AJEDREZ
LECCIÓN – 2
“LA SEGURIDAD DEL REY”
Como ya he indicado en la lección anterior, el juego
del ajedrez consiste en la representación de una batalla entre dos ejércitos,
que intentan inmovilizar al Rey enemigo, mediante el jaque mate. En ajedrez
un plan se define como el programa que establece los medios y el tiempo de
actuación para alcanzar un determinado fin. Un arquitecto antes de proyectar
una vivienda, ha establecido la idea de construir la casa, por lo que este será
el objetivo de su proyecto. De la misma manera, el objetivo de una partida de
ajedrez es dar jaque mate al Rey contrario. El jugador que consiga la
inmovilización del Rey contrario gana la partida. Este será nuestro
primer plan principal y misión prioritaria en la partida. El jaque mate, es
decir, el jaque sin solución, que está mate, ocurre por alguna de estas tres
situaciones:
1ª.-Que el Rey no pueda huir a otra casilla donde esté
seguro.
2ª.-Que el Rey no pueda cubrirse con otra pieza suya
de la acción de la pieza que le ataca.
3ª.-Que el Rey no pueda capturar la pieza que le
inmoviliza.
En nuestro primer plan principal, el otro aspecto que
tenemos que tener en cuenta, es la seguridad del nuestro propio Rey, que
el Rey esté bien defendido desde la primera jugada, es asunto preferente
y toda la estrategia tiene que atender a la situación de riesgo del Rey
en la apertura. La jugada del enroque consiste en un movimiento defensivo cuya
finalidad es la defensa del Rey de los posibles ataques enemigos. Con
este movimiento, el Rey se encuentra protegido por una muralla de tres
peones, caballo y torre de su mismo color. El jugador que juega con blancas
mueve primero, porque las Leyes del Ajedrez así lo establecen, e intenta
atacar al Rey Negro, pero las negras que disponen de idénticos medios,
se opondrán al ataque de las blancas defendiéndose con el enroque, para salvar
a su Rey y limitar la acción de su oponente. El enroque es el movimiento
de Rey más original en la apertura y su introducción revolucionó los
aspectos más importantes de la fase inicial de la partida de ajedrez, por los
dos beneficios que lleva consigo:
1º.-La seguridad del Rey, porque el Rey enrocado
estará más seguro que en el centro.
2º.-La torre enrocada queda conectada con la otra
torre y lista para entrar en acción.
De todo esto podemos entender que un enroque temprano
es parte de una buena apertura, y hasta donde sabemos, enrocarnos en las
primeras jugadas es aconsejable, pero como en toda jugada de ajedrez, tiene un
grave inconveniente, que enseguida delatamos la posición del Rey,
marcándole un objetivo a nuestro adversario. Por esta razón, hay esquemas de
aperturas que retrasan el enroque o tratan de crear dudas sobre el tipo de
enroque que queremos realizar. El enroque en la apertura, mas que una jugada
necesaria, tenemos que considerarla como una jugada estratégica, por eso la
pregunta que se plantea es: “¿cuándo enrocar?”. Lo mejor es, esperar a
enrocarnos cuando sepamos cuáles son las intenciones de nuestro adversario. Las
posibilidades que disponemos de ataque en la apertura son las siguientes:
1ª.-Enroque corto: Si nuestro adversario enroca corto, puede ocurrir que
tengamos un fuerte ataque con piezas por el Flanco de Rey y sea más
conveniente enrocar largo por el Flanco de Dama.
2ª.-Enroque largo: Si nuestro adversario enroca largo, puede suceder que
podamos realizar con éxito un ataque violento con Peones por el
Flanco de Dama y sea mas acertado enrocar corto.
Un Consejo:
Espera a enrocar cuando sepas cuáles son las intenciones de tu adversario.
Eduardo Soto Aranda.
Socio del Club de Ajedrez Mar Menor.